La cara de una moneda
No, no, no, no, no, no, no, no...
No quiero, no quiero, no quiero...
No quiero, no quiero no..
No quiero tu pesada cruz,
por eso, lo mejo, lo mejor
es decir que no, que no quiero
en mi pecho una pesada cruz,
No la quiero, por pesada.
¿Pero entonces, qué hago yo?
Baila, baila, y mueve el esqueleto,
y sonríe mientas bailas.
No olvides que en esta vida
hay solo una pesada cruz,
y en la cara de una moneda
existe la alegría de la juventud.
Por eso, chicas y chicos,
poneros alegremente a bailar,
hacerlo con cualquier canción,
pues ello, servirá para alegrar
vuestro inquieto y simpático corazón.
Hacerlo con esta canción
que ahora mismo mando yo,
para sofocar las lágrimas
que solo producen dolor.
Pero si escuchas esta canción
solo tendrás alegría en tu corazón
La cara te hará olvidar que existe cruz,
porque has conseguido poner alegría
en tu única y exclusiva juventud.
Por eso, mujeres, hombres,
y todos en general
Bailar, saltar, cantar...
al ritmo alegre de la juventud
donde te muestra la cara
y te hace olvidar la pesada cruz.
No, no, no ,no, no, no ,no...
No quiero pensar en la indeseable,
pesada, y herrumbrosa cruz.
porque para ello, Dios,
a todos concedió la juventud.
Ahora... Ahora...Ahora...
Soy como el pájaro que libre vuela,
sin el peso de la preocupación,
pues tengo la inmensa fortuna
de escuchar esta alegre canción.
Mmmmmmmmh... Mmmmmmh...
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