Gotas de eternidad
Espero en la noche
como al bebé que se fue.
Aquí estoy, presa de esta belleza,
que me atan con cadenas de simpleza.
Si soy muy bella;
pero yo no pedí esta belleza,
me fue otorgada por las estrellas.
Desde esta ventana veo caer la nieve,
pero no me atrevo a tocarla,
ni a jugar con ella, ni a aplastarla
con mis níveas y delicadas palmas.
El cielo me otorgó este don como una gracia;
pero vaya gracia ser bella,
una belleza que nadie puede tocarla.
Estoy triste, es evidente;
pero no puedo hacer nada.
Cuánto quisiera ser como las demás muchachas
que aspiran a algo terrenal,
yo en cambio, lanzo suspiros de eternidad.
Sigue nevando y yo sigo observando nevar.
parece que solo pueda hacer eso,
ver caer la nieve blanca y pura,
quizá tanto como yo,
Pero a ella la tocan y juegan con ella,
a mí en cambio, nadie me toca,
nadie me reclama,
como si yo fuese una llama ardiente
que al que se acerca quema o abrasa,
Sí, soy muy bella,
perdóname por ser tan bella,
no fue por voluntad mía ,
si no de las estrellas.
Perdóname, perdóname, perdóname...
soy bellas sin quererlo pretender.
Cuánto me gustaría ser como tú,
que puedes reír, que puedes saltar,
e incluso puedes cantar y bailar.
Yo solo busco ser feliz
como cualquier mortal;
pero mi pecado ha sido y siempre será,
ser más bella que las demás.
Por eso estoy triste viendo nevar,
y llorando, pues cada lágrima
es una gota más de eternidad.
Mmmmmmh... mmmmmmh ...
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