Como un peine de oro
Sabemos que hay diosas,
que hay ángeles y hadas;
¿Pero qué eres tú?
Dímelo por favor,
dímelo por favor...
Porque te veo radiante
ya desde por la mañana,
y eso me hace sospechar
Que tú... Que tú... Qué tú ...
Eres el primer rayo de sol,
el que entra por la rendija
de mi oscura habitación,
con su peine dorado.
Ese rayo, me ha enamorado
y te imagino como un conejito,
un conejito del play - boy.
O algo todavía mejor,
el primer rayo de sol
que alegra mi corazón.
Qué feliz estoy yo...
Qué feliz estoy yo...
Qué feliz estoy yo...
Porque un rayo de tu luz
entró por mi habitación
para entregarme su amor.
Por eso, estoy de celebración,
he cumplido años nuevos;
Pero añoso es ya mi amor
pues por ti no pasa el tiempo;
Porque ya bien de mañana
dorados rayos recibí yo,
entrando por las rendijas
de mi oscura habitación
para dejar plenamente
bellos destellos de amor.
Por tu maravilloso amor
estoy ilusionado;
lo mismo que de tu luz,
y por tu simpáticos mohines,
Hoy veo el cielo más azul
y sus rayos más sublimes
porque los provocas tú.
Qué feliz soy, qué feliz soy, qué feliz soy...
Tus dulces y dorados rayos
en mi corazón han entrado,
y por eso puedo decir
que de ti, que de ti, que de ti...
Estoy profundamente enamorado.
Mmmmmh... Mmmmmh...
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