La música es ... esto
Heat, hat, heat, heat, heat, heat...
La verdad, la verdad, la verdad, la verdad...
La verdad, es que soy poca cosa,
pues mi agotador trabajo
me limitó para no hacer otras cosas,
a mi entender, más provechosas.
Y ahora, después de muchos años,
creo llegar la hora de ejercer otro oficio.
Un oficio mejor remunerado,
al menos para el espíritu.
Pues la música me ha fascinado
desde que yo era un niño.
Pero mientras tocaba el tambor
a mi plato no acudían,
ni garbanzos ni judías,
ni sandías ni melón.
Ahora ya soy mayorcito
creo saber lo que es mejor,
lo mismo para mi conciencia
que para mi alma y corazón.
Por eso a partir de ahora
gran músico he de ser yo.
Mi padre me ha apoyado.
Seguir como estaba, ya veía que no,
que no, que no, que no, que nooooo...
Que aquello no funcionaba,
pues hasta el sueño perdí yo
si necesito un compañero.
No te preocupes me dijo:
en la música te ayudaré yo
pues entre otra cosas domino
el violín y acordeón.
De pronto llegó una idea
que iluminó mi corazón...
¿Por qué no actuamos juntos?
Si necesito de un compañero
tu serás siempre el mejor.
Y como me dijo estupendo
hemos formado un cuarteto:
Mi padre, yo, y mis hermanos pequeños.
Nos encanta hacer música
y plasmarla con canciones,
que las tocamos por lo pueblos
de todos alrededores.
Bien sea en los cumpleaños
en bodas u otros festejos,
Presentes vamos los cuatro
y nada nos cae muy lejos.
La música llena el alma
y es lo que mejor se nos da,
por eso vamos agradecidos
a donde quieran llamar.
La música es la elegancia,
buen gusto y mejor humor,
pues para todos tenemos
en la viña del Señor.
Si me llaman para hacer música,
Hasta allí acudo bien presto.
¿Pero qué es la música?
Es el arrullo de la tórtola,
la sinfonía del viento.
En definitiva, la música es... esto.
Esto, esto, esto, esto esto, esto...
Mmmmmmh...mmmmmh...
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