miércoles, 24 de diciembre de 2025

Sin nada

 






Sin nada



Mmmmmh... mmmmmk ...

Sin nada...

Sin nada...

Sin nada...

Así me has dejado.

Sin nada, sin nada, sin nada;

Pero yo  tengo;

pero yo tengo...

Yo tengo un alma.

Mi alma que prevalecerá,

sobre esa solitaria nada.

Porque me has rechazado

como si yo, no valiese nada.

Y yo, lo valgo,

porque aún tengo mi alma.

No sé por qué me rechazaste,

ni sé por qué aún me rechazas,

cuando yo siempre por ti

daba la cara.

Pues yo te amaba 

con el ardor de mi alma;

pero tú un día dejaste

como si yo, no valiese nada.

Quizá yo estuve este tiempo

totalmente equivocada,

pero seguí los destellos

embrujados de mi alma.

Destellos de estos 

hay muchos, 

y comúnmente  a patadas;

más yo creí  extraordinario,

y de extraordinario,

 no tenia absolutamente nada..

Ahora, me encuentro yo aquí,

muy, muy, muy, muy cabreada

aporreando unas teclas

como si fuesen tu cara.

Una cara de cemento 

que no molesta  por nada,

Pero sin duda  han de llegarte

los ecos de mi venganza.

Ahora deseo que escuches

los ecos de esta canción,

pues a ti van dirigidos 

por culpa de tu traición.

Ahora dicen que me encuentro

 aporreando un piano,

pues pienso que es de cemento

ese cuerpo soberano.

Aporreando ahora estoy

las teclas negras y blancas,

de   un piano que en las noches,

se bañaron con mis lágrimas.

No, no, no, no, no, no, no, no, no...

Ya no volveré  otra vez 

a ser mujer estrujada,

por unas manos de hombre

que me decía que me amaba.

Toda  una mentira gorda,

pero la fiesta se acaba,

y cuando acabe  tu fiesta,

en la vida no tendrás... Nada.

Nada, nada, nada, nada, nada, nada...

mmmmmh... mmmmh...


No hay comentarios:

Publicar un comentario