Sin nada
Mmmmmh... mmmmmk ...
Sin nada...
Sin nada...
Sin nada...
Así me has dejado.
Sin nada, sin nada, sin nada;
Pero yo tengo;
pero yo tengo...
Yo tengo un alma.
Mi alma que prevalecerá,
sobre esa solitaria nada.
Porque me has rechazado
como si yo, no valiese nada.
Y yo, lo valgo,
porque aún tengo mi alma.
No sé por qué me rechazaste,
ni sé por qué aún me rechazas,
cuando yo siempre por ti
daba la cara.
Pues yo te amaba
con el ardor de mi alma;
pero tú un día dejaste
como si yo, no valiese nada.
Quizá yo estuve este tiempo
totalmente equivocada,
pero seguí los destellos
embrujados de mi alma.
Destellos de estos
hay muchos,
y comúnmente a patadas;
más yo creí extraordinario,
y de extraordinario,
no tenia absolutamente nada..
Ahora, me encuentro yo aquí,
muy, muy, muy, muy cabreada
aporreando unas teclas
como si fuesen tu cara.
Una cara de cemento
que no molesta por nada,
Pero sin duda han de llegarte
los ecos de mi venganza.
Ahora deseo que escuches
los ecos de esta canción,
pues a ti van dirigidos
por culpa de tu traición.
Ahora dicen que me encuentro
aporreando un piano,
pues pienso que es de cemento
ese cuerpo soberano.
Aporreando ahora estoy
las teclas negras y blancas,
de un piano que en las noches,
se bañaron con mis lágrimas.
No, no, no, no, no, no, no, no, no...
Ya no volveré otra vez
a ser mujer estrujada,
por unas manos de hombre
que me decía que me amaba.
Toda una mentira gorda,
pero la fiesta se acaba,
y cuando acabe tu fiesta,
en la vida no tendrás... Nada.
Nada, nada, nada, nada, nada, nada...
mmmmmh... mmmmh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario