La lotería del amor
Mmmmmmh... Mmmmmh...
Munh, munh, munh, munhn munh, munh...
Juagamos para ganar
y ganamos...
Esto curre algunas veces,
pues no siempre ganamos.
Hay veces que apuestas mucho
y solo haces perder,
como el amor que a mí siempre
de las manos se me fue
El amor a mi resbala
como escamas de algún pez,
pues cuanto más lo apretujas
antes logra desaparecer.
A mí eso, es justo lo que pasó
Qué horror, qué horror, qué horror...
Oh no, oh no, oh no, no, no, no...
Me duele solo pensarlo;
pero eso a mí me ocurrió.
El amor se escurre a veces
como las escamas de un pez.
Y eso pasó con el amor,
el amor que yo soñé,
por cada hombre que apartaba
al menos acudían cien.
De modo que acabé arto,
pues tan arto yo acabé,
que hasta las piedras lloraban
por culpa de ese querer.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí...
Qué cruel, qué cruel, qué cruel...
Pensar que quise un amor
pero ese amor... se me fue.
Yo aposté lo que tenía,
lo que tenía yo aposté,
qué mala suerte la mía
pues todito se me fue,
como un viento traicionero
de un oscuro atardecer.
No, no, no, no, no, no, no, no...
Ya jamás apostaré,
porque el que mucho apuesta
gran riesgo es el de perder.
Si una mujer no me quiere
que le den, que le den, que le den...
Pues en caso que te toque
la lotería del querer,
lo hará por muy poco tiempo
si la mujer es cruel.
Por la vida yo pasé
buscando a una mujer que deseaba,
pero tan solo encontré
una cruel puñalada.
Por eso, no, no, no, no, no, no...
no quiero apostar por ninguna mujer
y si esa mujer no me quiere
que le den, qué le den, que le den, que le den...
Mmmmmmh... Mmmmmh ...
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