La chispa del amanecer
Mmmmmh...Mmmmmh...
Mmmmmh...Mmmmmh...
Qué armonía, qué belleza,
que posee la mujer
por su propia naturaleza.
Qué fulgor desprenden sus ojos,
qué dulzura tiene la mujer;
Si algún día vuelvo a nacer
y si a Dios lo tiene a bien,
quiero que a mí me convierta
en una bella mujer.
Como la que está en la plaza
y que todos pueden ver,
vendiendo ramos de flores,
bellas cual amanecer.
Esta mujer posee la belleza de las flores,
de la majestuosa montaña,
y del primer rayo del amanecer,
noes de extrañar que como hombre,
a mí me guste esta bella mujer.
Hay otras que también son bellas;
pero no se lo quieren creer,
porque les falta la chispa,
la chispa brillante y dorada
del radiante amanecer.
¡Pero vamos muchacha, anímate!...
¡Qué tu lo vales! ¡Créetelo!
¡Qué tu eres bella también!
Y ya, solo falta un poquito
para que empiece a amanecer,
¡Coge, coge, coge, coge!...
Coge cuantos rayos dorados
te sea posible coger,
pues desde esos momentos mágicos
Ya serás una mujer.
En ti han de ver lo positivo
que tiene toda mujer,
unos ojos bendecidos
por los dorados rayos del amanecer.
Tendrás la belleza de la flor,
de la majestuosa montaña,
y del amanecer, su dorado fulgor.
Una vez que lo hayas conseguido
yo seré tu seguro servidor,
pues sirviente es el que ama
y sirviente es el amor.
Ooooh uououoh...Ooooh, Uououoh...
Mmmmmh... Mmmmmh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario