domingo, 28 de diciembre de 2025

El valor de una promesa

 








El valor de una promesa



Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

 Oooooh,  oooooh, oooooh, oooooh... 

Qué bonito, qué bonito, qué bonito  es volar

volar con las alas blancas de la libertad.

Yo ahora me he despertado 

he dejado  de volar,

y la verdad, es que  ahora siento un regusto,

una sensación extraña,

una frustración quizá,

porque la vida es distinta

 a lo que es puro soñar. 

Gracias, gracias gracias, gracias,

mil veces repetiría y no me cansaría

 de agradecer al señor

que nos proporcione sueños

que hacen al hombre mejor.

Ooooh, ooooh, ooooh, ooooh, ooooh, ooooh...

Qué altos vuelos, qué alegrías,

qué alas más limpias trae el día,

qué verde que está el olivo

si el tiempo en nubes cuajó,

si en los campos descargó su agua

como  un regalo de Dios.

El hombre es el preferido

el elegido por Dios,

mostrando siempre sonrisa

y espíritu vencedor.

Pero es un arrogante,

pensando que aquí esta solo,

también estamos algunas

y animales unos pocos.

 el hombre se cree perfecto,

y se cree su perfección, 

cuando no hay un ser más imperfecto 

en toda la creación.

Ouh, ouh, ouh, ouh, ouh, ouh, ouh...

Pero aún así damos gracias

por tenerlo de compañero,

aunque no nos haga ninguna gracia

que tenga que ser  siempre el primero.

Ahora almuerzo, ahora como y ahora ceno,

Yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo... 

yo y siempre yo, y el primero siempre yo,

la verdad es que ya cansa no crees

por eso hoy quiero volar yo,

  a ver si hacemos de el volar

una auténtica competición,

para ver quien en  la vida

 es el que vuela más alto y mejor.

A un hombre yo  prometí

que daría mi corazón,

y me tomó la palabra

y de mi pecho lo  arrancó;

¡Pero será cabrón!

pues no va y me dice ahora

que es el dueño de los dos.

Hay que ver lo que prometes,

quien promete  prometió,

Pero que es una promesa,

si luego  no dan valor.

Qué feliz estoy ahora,

 qué feliz que ahora estoy yo.

pues le di una patada a la promesa

y otra al maldito cabrón..

Qué no, qué no, qué no, qué no, que no...

que la palabra prometo

 ni la dije, ni la he prometido yo.

Qué no, qué no, qué no, qué no, que no, qué no...

No hay comentarios:

Publicar un comentario