martes, 30 de septiembre de 2025

Ungidos por las estrellas

 



Ungidos por las estrellas




Era una noche estrellada

 y debajo del farol,

los dos fundimos los labios

sellando así nuestro amor.

Era el primer beso que dábamos,

un beso de juventud,

ese que nunca se olvida

pues se dio con plenitud.

 Dijimos cuánto deseábamos,

e hicimos planes de futuro,

testigos fueron los álamos

de nuestro rincón oscuro.

Siiiiii... yo te quiero...

Síiiiii... yo te adoro...

Nuestros corazones se agitaban

porque ambos corazones 

Se estremecieron y amaban.

Aquel amor debía de perdurar 

al paso firme del tiempo;

y cuando llega la noche

en verdad que aún lo recuerdo.

Nuestro banco lo arrancaron

y en su lugar,

sembraron un rosal,

un rosal de rosas blancas,

blancas... blancas...

como eran nuestras almas

de pureza celestial.

La noche aquella pasó

y otra y otra y otra pasó.

Pero mi amor por ti

sigue con la misma intensidad 

que cuando dijimos que sí

en la completa intimidad. 

Entonces,  fuimos ungidos

por las brillantes estrellas, 

y aunque me halle perdido

nunca olvidaré de ellas.

¡Qué bonitas son la estrellas

que alegran la juventud,

mas si esas estrella brillan

es porque la luz... se la proporcionas tú...

 

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