De crisálida a mariposa
Mucho fuel tiempo que estuvo
metida la crisálida en su sedoso capullo,
antes de poder salir a tomar aire puro.
Pero nada más despojarse de sus impurezas
salió y se maravilló de la naturaleza.
Extendió sus alas azules y las agitó
para así poder llegar hasta la flor
más hermosa del jardín,
como si la estuviese esperando
o siempre hubiese estado allí.
¡Qué alegrías da la vida!
Todo lo bello está a nuestro alrededor,
sin ningún cartel que ponga:
"Prohibido el paso, finca particular"
Todo lleva su tiempo, se tiene que elaborar;
pero la metamorfosis surgió
produciéndose una explosión de libertad.
¡Qué alegría más grande es poder volar!
Después de haber estado en un sitio pequeño.
¡Qué alegría sentir el viento cálido!
derramando sus auras por el cielo.
Todo parece estar hecho para mí;
Por eso soy tremendamente feliz.
Con mis alas puedo llegar a cualquier parte,
la tarde primaveral es ideal,
ideal para sentir al corazón gozoso,
ideal para bailar y soñar.
Qué bonita está la tarde
rodeada de mariposas,
acariciando con sus alas el aire,
embrujado por los elixires de la flores.
Ahora puedo soñar,
ahora puedo volar,
ahora puedo sentir mi corazón,
ahora incluso puedo amar.
Ahora puedo expandir mi belleza
por el floreado jardín,
donde las flores se ponen guapas
y se acicalan por mí.
¡Qué feliz soy de poder volar!
¡Ojalá esta alegría mía
se pudiese contagiar,
todos los benditos días
a la deshumanizada Humanidad.
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