El humeante tren del Oeste
Chaca, chaca, chaca, chaca, chaca, chaca, cha...
Caca, chaca, chaca, chaca, chaca, chaca, cha...
Al viento lanza el tren bocinazo
que llega hasta los nimbos del cielo.
Mientras un vaquero observa de forma serena
el transcurrir de árboles y bisontes
pastando libres por la pradera,
al ritmo machacón del chaca, chaca, chaca, cha...
Ummmm.... Ummmm...
El tren continúa su marcha,
nadie lo puede parar
pues está libre de piedras
o de maleza forestal.
Chaca, chaca, chaca, chaca, chaca cha...
El humo negro del tren es sombra larga
que con el horizonte parece abrazar,
mientras un vaquero con rostro sereno
contempla a través de la ventana
los bisontes que pastan en la pradera.
hombres serios y comprometidos
con su tierra conquistada,
y donde construirán sus ranchos
para glorificar a su creciente nación.
Chaca, chaca, chaca, chaca, chaca, cha...
¡Ummmm...! ¡Ummmm...!
la bocina del tren vuelve a resoplar
pues la próxima estación
cercana y a la vista está.
Quizá, quizá, quizá, quizá...
allí se encuentra su amada
con la que se va casar.
El tren en el Oeste lleva la ilusión,
además de un vaquero sereno
que va al reencuentro de su amor.
¡Ummmmm...! ¡Ummm...!
el tren para en la estación
donde al vaquero le espera
su tan deseado amor...
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