Paseando está una flor
Nada hay más bonito y sexy
que ver pasear por la playa
a una bella señorita
de prietas carnes lozanas.
Su figura es absorbida
por indiscretas miradas,
que al mostrarles su sonrisa
la embriaguez se les dispara.
Pues los ojos varoniles.
de ejecutivos de fábricas,
sólo prestan atenciones
a ordenadores y pantallas.
Que sólo ven números fríos,
y estado de sus finanzas.
¡Todo ello más aburrido
que una almeja sin su cáscara!
En cambio es bien distinto
cuando por tu lado pasa,
una chica sonriente
de prietas carnes lozanas.
Luciendo su bello cuerpo
por una apacible playa,
siendo atracción de los hombres
que se les cae hasta la baba.
Quien antes vivió estrechuras
¡cuán grande se hace la playa!
Y si es playa caribeña
se engrandece incluso el alma.
Por la oriya de la playa,
paseando va una flor,
atrayendo las miradas
por su divino fulgor.
Su belleza es singular
y aplauden a cada paso,
sus pies pisan el coral
convertido en blanco grano.
el sol le hace justicia
a su rostro bronceado,
su piel es una delicia
pura seda es ella al tacto.
Y dispuestos a elegir
entre la playa y despacho,
desechará lo mercantil
si su cuerpo obtiene a cambio.
Yo al menos, te elijo a ti
paseando por la playa,
que estrechuras compartir
de los despachos de fábricas.
Las olas mecen la playa
para bendecir tus pies,
mientras mi alma se explaya
por sonrisa de mujer.
He pedido acompañarte
a pasear por la playa,
para poder adorarte
y tu conozcas mi alama.
¡Qué feliz, qué feliz, que feliz...!
Estoy con una mujer así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario