No debemos pisotear las flores
No volveré a ver el cielo tan intenso,
porque las nubes tienen mucho peso ;
Son nubes de dolor y de tristeza,.
porque nos empeñamos en pisotear las flores
con nuestras botas de acero.
No podemos jugar a pisotear las flores
sin tener un ejemplar escarmiento.
Emponzoñamos los ríos y los lagos,
fuente de nuestro sustento.
Somos unos miserables por sólo
adorar el hierro de nuestras pesadas botas,
No podemos bailar sobre las flores,
mientras el cielo nos observa preocupado,
pues las raíces del árbol del amor son profundas,
y por eso, nuestros ojos humanos
no pueden verlas.
No podemos pisotear las flores
y reírnos constantemente de nuestro cielo.
El sabe que, pisotear las flores es grotesco,
llámese margarita, malva o diente de león,
pues luego todo se revuelve
y seguimos pisoteando las demás flores:
mujeres, niños, ancianos,
pájaros de bello plumaje,
o insectos que sirven para polinizar.
Las flores sufren, aunque no veas
el castigo infringido,
ellas están atadas a sus raíces,
mas las raíces de las flores son someras.
Seguimos contaminando nuestros ríos,
y ellos son la base de nuestro sustento,
salvo que llegado el día, nos dediquemos
a practicar el canibalismo.
No, no, no, no, no...
No debemos pisotear las flores,
las nubes del cielo están llorando,
porque tú, alegremente,
sigues pisoteando las flores.
Da igual se trate de mujeres niños o ancianos...
todos deben ser respetados
por nuestras botas con punta de acero,
porque de seguir así, el cielo llorará
Llorará, llorará, llorara...
por pisotear las flores.
Ya desde hoy, yo te digo que las flores
son seres especiales para el cielo,
y aquellos que las pisoteen
recibirán ejemplar escarmiento.
Pero el escarmiento lo recibirán por ellos mismos
tras pisotear alegremente las flores,
con sus pesadas botas con punta de metal
porque llegará un momento
en que ya no habrá nada para poder pisar.
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