Miradas de desprecio
Si no me conoces...
¡Por qué...! ¡Por qué...! ¡Por qué...!
Me miras con desprecio.
¿Te he hecho yo algo?
¡Cambia de actitud niñato!
¡Deja de colocar piedras en los zapatos!
De lo contrario yo...
te devolveré la misma mirada.
Si quieres conocer mi corazón
muestra una sonrisa y así,
tal vez entonces yo,
te muestre una cara más amable,
Tara, tara, tara, tarari, tarari, tararu, tararu...
Luego podrás juzgarme
con algo de conocimiento,
pero ahora, no, no, no no no....
No me mires con desprecio,
sin conocerme y sin saber mi nombre.
Tururú, tururú, tururú..
Mira mi corazón y te dirá
que yo soy una chica alegre,
que casi nunca se enfada,
pero si me miras con desprecio,
entonces no te sorprendas que yo...
te devuelva la misma mirada.
Así sólo conseguirás
que se me amargue la sangre.
Y a mí eso.. no... no... no... me gusta.
Mas si con respeto te acercas a mí,
podrás preguntar lo que más te interese.
Y yo... y yo... y yo...
te ofreceré mi mano.
pero si me miras con deprecio
sin saber si quiera mi nombre
y sólo me juzgas por mi aspecto,
recibirás lo que te mereces.
Tururú, tururú tururú tururá...
Acércate a mí amablemente
y yo, te ofreceré mi mano.
¡Qué bonita es la vida
sin a nadie molestar,
ni herir con miradas de crueldad.
Tururú... tururú... tururú... tururá...
No hay comentarios:
Publicar un comentario