martes, 23 de septiembre de 2025

Tras las huellas de su amor.

 



Tras las huellas de su amor



¡Arreaeee...! ¡Arreaooo...!

Cabalgando va un jinete

hacia donde pone el sol,

orgulloso va cabalgando

tras las huellas de su amor.

Su corazón le palpita

al ritmo de su galope,

y su caballo relincha

disfrutando de aquel trote.

Azules se ven los montes,

 verde la extensa pradera,

 bonito está  el horizonte 

Por la alegre primavera. 

La tarde ya se está echando

los coyotes huronean,

 la noche extiende su manto

y aparecen las estrellas.

¡Auuuuuuu....! ¡Auuuuuu....!

se distinguen aullidos de lobos

que han bajado de las breñas,

sus ojos son rasgados focos

 brillando como luciérnagas.

 Su caballo mueve inquieto 

Mas nada podrá impedir,  

seguir su camino recto

para con su amor fundir.

A lomos de su caballo

 hacia el Oeste se va,

siguiendo los surcos anchos

de las  ruedas al pasar.

Ruedas de la caravana

que transportan a su amor,

y él va siguiendo las marcas,

que en el suelo dibujó.

Llega a un  río impetuoso,

llamado El Colorado,

dominado por los osos,

y por los nativos respetado.

Un río que habrá de cruzar,

a lomos de su caballo,

al no poderlo vadear.

por ser demasiado ancho.

El tiene su rumbo fijo,

rumbo que  su amor marcó 

¡Arreaeee..!. ¡Arreaooo...!

Por eso va cabalgando

hacia el ocaso del sol.

La noche ya se está echando,

mañana continuará,

con su caballo cabalgando

a abrazar la eternidad.

Las montañas hoy desprenden

bonitos rayos de luz,

como filtrados por un peine

de oro y de gratitud.

Quizá sean destellos de  ojos

Cual bonito lago azul,

pues bonitos y amorosos 

son los besos de la juventud.

De  momento no hay percances

pues actúa con rectitud.

Venus aparece flotando

titila con bella  luz,

mientras sigue cabalgando

con toda su plenitud.

A lomos de su caballo

empujando ya está el sol,

y las crines de  su vallo

como seda es su fulgor.

¡Qué verde está la pradera!

¡Y qué radiante está el sol!

¡Yupillaeee...¡ ¡Yupillaooo...!

Pues ya su meta está cerca

para abrazar a su amor.

¡Yupillaeee....!¡Yupillaooo...!

El vaquero a su meta ya llegó;

con júbilo está abrazando...

a su deseado amor... 

Tras recorrer medio Oeste,

pues nunca... nunca...

Su fe perdió...



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