Tras las huellas de su amor
¡Arreaeee...! ¡Arreaooo...!
Cabalgando va un jinete
hacia donde pone el sol,
orgulloso va cabalgando
tras las huellas de su amor.
Su corazón le palpita
al ritmo de su galope,
y su caballo relincha
disfrutando de aquel trote.
Azules se ven los montes,
verde la extensa pradera,
bonito está el horizonte
Por la alegre primavera.
La tarde ya se está echando
los coyotes huronean,
la noche extiende su manto
y aparecen las estrellas.
¡Auuuuuuu....! ¡Auuuuuu....!
se distinguen aullidos de lobos
que han bajado de las breñas,
sus ojos son rasgados focos
brillando como luciérnagas.
Su caballo mueve inquieto
Mas nada podrá impedir,
seguir su camino recto
para con su amor fundir.
A lomos de su caballo
hacia el Oeste se va,
siguiendo los surcos anchos
de las ruedas al pasar.
Ruedas de la caravana
que transportan a su amor,
y él va siguiendo las marcas,
que en el suelo dibujó.
Llega a un río impetuoso,
llamado El Colorado,
dominado por los osos,
y por los nativos respetado.
Un río que habrá de cruzar,
a lomos de su caballo,
al no poderlo vadear.
por ser demasiado ancho.
El tiene su rumbo fijo,
rumbo que su amor marcó
¡Arreaeee..!. ¡Arreaooo...!
Por eso va cabalgando
hacia el ocaso del sol.
La noche ya se está echando,
mañana continuará,
con su caballo cabalgando
a abrazar la eternidad.
Las montañas hoy desprenden
bonitos rayos de luz,
como filtrados por un peine
de oro y de gratitud.
Quizá sean destellos de ojos
Cual bonito lago azul,
pues bonitos y amorosos
son los besos de la juventud.
De momento no hay percances
pues actúa con rectitud.
Venus aparece flotando
titila con bella luz,
mientras sigue cabalgando
con toda su plenitud.
A lomos de su caballo
empujando ya está el sol,
y las crines de su vallo
como seda es su fulgor.
¡Qué verde está la pradera!
¡Y qué radiante está el sol!
¡Yupillaeee...¡ ¡Yupillaooo...!
Pues ya su meta está cerca
para abrazar a su amor.
¡Yupillaeee....!¡Yupillaooo...!
El vaquero a su meta ya llegó;
con júbilo está abrazando...
a su deseado amor...
Tras recorrer medio Oeste,
pues nunca... nunca...
Su fe perdió...
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