Dónde estuviste ayer?
Dime dónde fuiste ayer
para dejarme aquí sola.
Te dormiste en los laureles
y dejaste con el apoyó de mi corazón,
Ahora, mi corazón pide una explicación.
Por qué dejaste solos a él y yo.
Veo que vienes sonriente
como si ayer no hubiese pasado nada;
pero debes de saber amigo
¡qué conmigo...! ¡qué conmigo...!
¡No se juega...! ¡No se juega...!
Y ni tampoco se engaña.
Y ayer,me dejaste frustrada
¡Frustrada...! ¡Frustrada...!
Por eso hoy mi corazón
exige loables explicaciones.
¿Dónde...? ¿Dónde...? ¡Dónde...?
¿Dónde se extraviaron tus emociones?
No me vengas silbando
con las manos en los bolsillos,
Ya sé que estás disimulando,
que tu orgullo lo dejaste en el rastrillo,
seguramente que aprecio de saldo.
O muy bien me convences
o te mando de paseo,
mas no seré yo quien de la orden,
sino mi corazón, que es capitán del cabreo.
Llegas como si aquí nada pasara,
y en realidad sí que pasa,
o das una explicación convincente
¡o humo, ajo y agua!
Si quieres recuperar mi corazón
y volver a ser mi amigo,
debes pedirme perdón
para que vuelva a quedar contigo.
Veo que vienes muy contento
silbando y con las manos en los bolsillos.
Eso a mí me huele muy mal,
ciertamente da un tufillo, a falta de responsabilidad.
Piensa mal y acertarás:
Que quien te clava un puñal,
luego cien cuchillos clavará.
Debes de pedir perdón,
de una manera ejemplar,
pues si no, mi corazón
Su fe en ti retirará.
Mi corazón quiere saber dónde
ayer perdiste tu tiempo,
Pues el hombre que se esconde
da señal de contratiempos.
¿Dónde...? ¿Dónde...? ¿Dónde...?
Uhhh...
Muy malos augurios tiene
el hombre que a su amor ciertos secretos le esconde!
No hay comentarios:
Publicar un comentario