lunes, 8 de septiembre de 2025

Siento un puño de acero en mi pecho

 


Siento un puño de acero en mi pecho



No te puedes  imaginar

 ahora que no te tengo,

el dolor tan fuerte 

que se me apodera del pecho,

dolor que impide respirar,

porque a mi lado, tú no estás.

No estás para darme sombra

con el magnolio de tu amor.

¡Cuánto yo ahora aprecio

 aquellos  dulces momentos!

Cuando tú magnolio ofrecía amor.

Pero ahora, no te veo, no estás, 

  y siento un peso de insufrible malestar.

Pues dentro del pecho llevo  

  un cruel puño de acero,

 Que me impide espirar.

 No te tengo a mi lado,

 escuchando a los pájaros que,

libres, volaban por el cielo. 

 Ya no volveré a escuchar

 los cantos de esos pajarillos,

con la  misma intensidad,

 ni a ver tan bonitas  las flores,

que a nuestro alrededor crecían,

cuando vivíamos  como una pareja

 de cisnes inseparables de por vida.

No te tengo   a mi lado

¡ y cuánto lo siento!

No sé donde estás ,

Y un puño de acero

me impide recuperar,

 aquellos mágicos momentos, 

en los  que tu cabeza  apoyabas

 sobre mis hombros,

 contemplando a los pájaros del cielo.

¡Ojalá pudiera volar como

alguno de ellos!

 Para ir volando en tu busca,

¡porque éste dolor...es insufrible!

No  consigo aliviarlo,  y las flores

 que tengo alrededor

 ya no son tan perfumadas

porque sus fragancias, 

eras tú, quien se las proporcionabas.

 Ahora, pregunto a los pájaros

dónde... dónde... donde estás amada mia,

 para sin demora ir a buscarte a toda prisa.

Seguramente te hayas perdida,

 y no sabes encontrar el camino de vuelta.

Si me dijeran donde estás,

iría a buscarte sin demora,

porque  sin ti ... sólo soy una mísera sombra.

dado que tú... llevaste el magnolio completo.

Las flores ya no  expanden sus fragancias,

porque eras tú, quien se las proporcionabas,

 Créeme que es muy duro  estar sin ti,

 Y el pecho, lo tengo ocupado 

por un puño de acero,

que me impide respirar.

Por eso, le pregunto a los pájaros

 dónde tu corazón está,

porque seguro que no sabes encontrar

 el camino para  conmigo regresar.

Si consigo quitarme este puño de acero

 que hiriente aprisiona el pecho,

preguntaría a los pájaros 

que vuelan libres por el cielo,

dónde mi amor se extravió.

Mi corazón al cielo se lo pide 

para colocarte flores en los cabellos,

y danzar con las melodías

 del aleteo de los pájaros,

que libres vuelan por el cielo.

Un cielo que fue testigo

de nuestros besos y caricias, 

Pues viviamos en un  maravilloso jardín,

Llamado de las delicias.




No hay comentarios:

Publicar un comentario