La cruz de tu luz
¡Valla cruz que llevo encima!
¡Valla cruz...!
¡Valla cruz..¡
¡Valla cruz...!
Esta es la última vez que lo hago
Tú, lo acabas de afirmar:
que quien ama demasiado
es buscar la eternidad.
Hay que comportarse en vida
de una forma natural,
no vale todo que pidas
las extravagancias déjalas.
Te enfadas hasta con el aire
que sirve para respirar.
Hay que ser normal y no exagerar.
Normal... normal... normal...
pues las exageraciones
pasan factura al final.
Y si aún no te la han pasado
no dudes que te la pasarán.
Porque nuestro corazón
se convulsa ante tanto fulgor.
Yo andaba por línea torcida
hasta que llegaste tú.
Ahora sí... ahora sí... ahora sí...
ando por la línea recta
al ofrecerme tu luz.
Mis ojos deslumbrados
se sometían a cerrarlos.
No, no, no, no no...
No quiero la luz que ciega
haciéndote sucumbir,
una vela es suficiente
para poder ser feliz.
No quiero exageraciones
ni melancólicas reflexiones.
Quiero ojos triunfadores
que hagan exaltar los corazones.
Quiero ojos de grandeza
por siempre bien avenidos,
no hace falta ser princesa
amar es sueño cumplido.
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