Solitario toco mi trompeta
El silencio de la noche
es quebrado por el sonido
melancólico de mi trompeta.
No busco a alguien espectral
merodeando en la tierra,
Mi trompeta apuntando está
a las lejanas estrellas.
Nadie aplaude su sonido,
busco la soledad a conciencia.
Nadie hay pues en este sitio,
es la terraza perfecta.
Una lechuza rasga el cielo,
detrás lo hacen cien murciélagos,
mientras la luna desprende
Bellos destellos dorados.
Cada vez que el sonido cesa,
Sirve para tomar aliento,
pues al corazón le pesan
Los amargos sufrimientos.
Quizá sean de desamor,
de alguien que no puedo ver,
pero que llevo en el corazón
como un pesado troquel.
Sin ella, todo es diferente
como el sonido de mi trompeta,
que viaja en asiento preferente
sin que nadie se dé cuenta.
Pudiendo llegar tan alto
que hasta tocó las estrellas,
llegando al último asalto
de esta desigual pelea.
Mi alma dice estar repleta
de intrigas y horribles lágrimas,
y a través de la trompeta
todas quiero liberarlas.
Vuelve asonar mi trompeta
Y la lechuza a ulular,
pues esa es toda la orquesta
En esta noche estival.
Si Dios me diera cien vidas
en todas yo te amaría,
pues por mucho que lo impidas
Lo mismo que hice, lo haría.
Mi vida sin ti es diferente,
ya en mi playa no hay cometas,
El sudor perla mi frente
y penas en mi trompeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario