Cuando existe el acomodo
Me preocupa el espacio que ocupo
porque es mucho,
y me pregunto:
¿Quién no tiene un lugar para estar?
Si no tienes, yo puedo darte algo
para que lo puedas usar.
No se puede tener todo
y encima protestar.
No hace falta tener tantos deseos
ni tener almuerzos tan copiosos,
por eso, si me oyes ven aquí,
que aquí hay mucha tierra,
dorada y fresca, y todo crece con vigor.
Si venís aquí,
todos os podéis encontrar bien,
porque es un lugar amplio
para poder vivir.
Sin tener que pedir al cielo otra nube
para que llueva y la semilla pueda germinar.
Cada mañana veo el cielo azul
y los pájaros vuelan desde la montaña
hasta el extenso valle
Y el río para beber y comer
Todos crecen y se desarrollan
a libre voluntad,
por eso, soy quien por las mañanas
puede decir que aquí se vive muy bien
y para decir que tú también puedes venir.
Me preocupa toda esa gente
que van de aquí para allá,
sin tener un lugar fijo
a donde poder vivir,
siendo que el mundo fue creado
para poderlo compartir,
pues para todos el mundo está aquí.
Sin embargo, no escuchan a nadie
que les diga ven. Ven aquí que tienes sitio,
y este sitio lo quiero compartir,
porque el mundo es de todos.
Todas las mañanas doy gracia al cielo
por poder vivir aquí,
porque todo lo que en él florece
florece para que me apetezca a mí.
Dicen que el Mundo es de todos,
y para todos, el mundo está,
sin embargo, existe el acomodo
para que unos cuantos lo puedan disfrutar.
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