Tu altivo capitán
Si algún día te sientes triste
y necesitas de alegría,
búscate un bonito barco
con un capitán de compañía.
Él te llevará hasta playas
donde reina la armonía.
No le arrojes la toalla,
por creer que estás vencida.
Tú eres el precioso barco
yo, ese altivo capitán,
que realizará el desembarco
en una playa especial.
Porque allí reina la música,
para quien la quiere escuchar,
vasta con oír las olas
en las rompientes del mar.
Por el cielo van gaviotas,
que es signo de libertad,
y en tierra, los cuerpos flotan
invitándonos a danzar.
Igual que las flores danzan
mecidas por suave vientos,
para esparcir sus fragancias
al deslumbrante firmamento.
Si algún día te sientes triste
y te apetece viajar,
búscate un bonito barco
y a un altivo capitán.
Como capitán me ofrezco,
pese a no ser capitán,
mas capitanee otros veleros
de codicia y de maldad.
Ello hizo que mi piel curtiera
igual que curte la sal,
En una lejana ribera
al otro lado del mar.
Las mujeres son los barcos
navegando en alta mar,
sin compartimentos estancos
y sin ver la estrella polar.
Por eso viajan sin rumbo,
y sin anclas que amarrar,
un juego les parece el mundo
y los hombres, objetos con quien jugar.
Si esa hazaña no repites
conmigo te irá genial,
con un hombre no se compite
un hombre es tu otro igual.
En iguales condiciones
la vida, balsa de aceite será,
donde sueños e ilusiones
en amor convergerán.
Aquí me tienes presente,
ahora dime si o no,
no esperes a que esté ausente,
pues entonces...
será como quien dice... adiós.
adiós, adiós, adiós, adiós...
Convirtiéndome en gaviota
que por los mares voló.
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