martes, 26 de agosto de 2025

El Edén Celestial

 

El Edén celestial




Amamos la miseria,

a las pruebas me remito,

hasta que todo está en ruina

no deseamos volver para atrás,

cuando todo el mundo vivía en paz,

amando y respetando la paz y la libertad.

Ahora, todos somos  lechugas

que cualquiera se puede comer,

si les apetece lo verde

y se crio en un vergel.

Nadie... nadie... nadie es más que otro,

el cielo, para todos se creó,

aunque alguien puso un infierno por el medio 

para fastidiar a Dios.

Las manos si son de yeso

el cielo no alcanzarán,

igualmente que las vírgenes

subidas a un pedestal.

¡Uuuuuu....! ¡Uuaaaa..,!

Cuánto nos hace falta

para así poder llegar,

al corazón que se exalta

por no ver  nunca el final.

Sólo provocan heridas

de horror y de crueldad,

y las almas afligidas

llorando por ellos están. 

¡Uuuu...!  ¡Uaaaa...!

Hoy los diablos, que bien, bien,

  con nosotros se lo van a pasar, 

primero te dirán  ven, ven,

luego que a dónde tú vas.

Así daremos un paso al frente

y otro lo daremos para atrás,

el caso, es que toda gente

siempre, siempre, quede igual.

La verdad quedó herida,

Por flecha de gravedad ,

Gracias a que la partida

en tablas llegó a quedar.

A todos dieron los labios

para podernos besar,

hoy día, eso es extraordinario,

pues se usan para insultar.

¡Noooo....! ¡Noooo....!

¡No me obligues a saltar...!

Seguro habré de caer

en la trampa principal.

Origen de nuestro fracaso,

de este mundo terrenal,

cuando  en realidad buscamos

sólo el Edén Celestial.


No hay comentarios:

Publicar un comentario