viernes, 29 de agosto de 2025

el reloj, poco avanza

 



El reloj poco avanza




A veces el reloj,

 tiene las horas muy largas,

tan largas, que preocupaba,

no ver tu fresca sonrisa

cuando a mi lado pasabas.

Tanto yo ansiaba verte,

que a la gente preguntaba:

¿Dónde estaba aquel valiente

 que el espíritu alegraba,

Que un día  marchó de repente

 sin a nadie decir nada?

Mas un día preguntando

alguien dio la explicación:

Se marchó por unas herencias

 que  su abuelo le dejó, 

que poseía  en el extranjero

   que siendo joven ganó.

Cuando el tren abrió sus  puertas 

a su encuentro ella salió,

para dar la bienvenida

al que a buen puerto llegó.

Sorprende que  alguien  me espere

esta tarde en la estación,

pero es para mí un detalle

que quien me espere sea vos.

Alguien  dijo que hoy vendrías,

no sé si era cierto o no,

pero yo por cortesía,

respeto y educación,

vine a rendir pleitesía 

al que en el pueblo nació.

ahora doy la bienvenida,

al que hace tiempo marchó,

sin decir a su vecina

La causa de aquella acción.

Si alguien debe ser primera,

justo es que lo sea yo,

siempre separó una acera,

justo en frente vivía yo.

 Es cierto  que eché de menos,

fue bomba que  en mí explotó,

amargando los sentidos 

 y apagando el corazón.

Si todo esto es un  sueño, 

bienvenido a mi colchón,

pues  yo soñé con tu cielo

y el cielo para mí hoy bajó.

 Ahora te tengo delante,

 te has fijado en mí  al llegar,

mi cabello  es más brillante

y ha crecido un poco más.

Pero aún así mi cabeza,

 tu hombro no logra alcanzar,

eso sería una proeza,

Y así, deberá  continuar. 

Te dejo con el papel 

de caballo ganador,

  mientras tanto yo seré

  la esencia de fresca  flor.

Para mí eres el primero 

que  alcanza mi corazón,

  es privilegio que quiero

por ser sustancia de amor.

aunque el sol se está ocultando

esta tarde es especial,

porque te estuve esperando

y  a mí acabas ya de llegar.

Tus ojos se agrandaron al verme,

irradiando  felicidad,

por siempre habrás de tenerme

con amor de eternidad.

Si me abres tu corazón

jubilosa yo he de entrar,

vivo por esa única razón

la de a tu lado siempre estar.

Mi corazón te lo pide,

para ti dispuesto está,

pues será puerta del cielo

abierta de par en par.


 

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