En tu infierno superior
Sí, ya sé que piensas que eres más que yo,
que para ti, yo soy poca cosa;
pero soy algo, y con ese algo me conformo.
No sé porque me provocas,
si yo, soy feliz como soy,
y conformo con lo poco que tengo.
Tengo el amor de mí misma,
conmigo sola me vasta,
aunque sea con una mano
atada a la espalda,
Para ser amada,
tú no haces falta para nada.
Porque estoy enamorada de mí misma.
En medio de mi caos,
me defiendo, me divierto y me da risa;
¡Pero que alta y que guapa que soy!
Me amo sin ningún esfuerzo,
diferente a si lo hiciese contigo,
pues yo, solita me basto
y con una sola mano para ser feliz.
Yo, soy un espíritu libre
que no tiene que dar explicaciones
de nada, ni a nadie de lo que hago.
El beso que le doy al espejo.
luego, se quedan las marcas de mis labios.
¿Contigo, qué marca podría dejar?
No, no quiero un amor
con alguien que se siente superior a mí.
Me conformo con lo que tengo
para disfrutar de mi juventud,
sin tener que dar explicaciones
a imbéciles como tú.
Tú, creerás que estoy triste y sola;
pero estoy muy bien, y estoy con mil.
Porque mi imaginación puede llegar tan lejos,
que hasta yo misma me sorprendo,
Entre esos mil, tú, no estás,
mi amor contigo no gritará
porque si tan alto estás
y yo quedo tan abajo,
nuestras almas nunca se podrán juntar
No, no, no, no, no, no...
Vuelvo la vista atrás,
Y si estuviera junto a ti,
nunca me podría fiar.
No me vuelvas a mirar
para despreciarme a mí,
Adiós, adiós, adiós, adiós...
¡Yo, no nací para ti...!
¡Abrásate en tu infierno superior...!
que yo, ¡bien tranquila, quedo aquí...!
No hay comentarios:
Publicar un comentario