La perla blanca
Hoy, la perla blanca
desea contar sus secretos
quiere contártelos a ti.
Por eso, escucha esta canción,
escúchala con atención,
Y la perla blanca de la noche
entrará en tu corazón.
Todo es cuestión de escucharla
y hacerle caso,
No simpatices con las sombras
de las estatuas oscuras,
pues ellas, volvieron piedras,
Frías como sepulturas.
Perdieron la batalla,
cuando apareció la blanca perla.
Ellas, no mostraron
la necesaria atención,
y convirtieron en piedras
tan negras como el carbón.
Tú, debes ver los destellos
de su deslumbrante luz,
que desprende la perla blanca,
Cuando mirando estás tú.
¡Ese...! Ese...! ¡Ese...!
¡No escondas la cabeza
tal si fueses avestruz!
¡Ese...Ese...Ese...ese del medio!
¡Ese del medio, eres tú...!
La noche quiere guiarte,
muestra la Estrella del Sur,
que luce cual estandarte
con su más radiante luz.
¡Bien...! ¡Bravo...!! ¡Viva...!
Hoy verás la perla blanca,
vestida con raso negro por ritual,
Ella, será el sueño lúbrico
que nunca habrás de olvidar.
Ella, se fijó en enseguida,
tú le has entrado en el alma,
mantén la cabeza erguida
para poder contemplarla. .
Por eso, y sólo por eso,
radiante en la noche sale,
mostrando todo su fuego
y que como el agua cale.
La puedes contemplar gratis,
no admite ningún dinero,
pues lo único que le importa
son los sentimientos buenos.
Pero no te despistes,
la perla blanca de la noche
tiene muchos seguidores,
que con gritos, claman sus favores.
La rueda de la noche
ya se ha puesto en movimiento,
y lleva prendido el broche
que ilumina el firmamento.
Se exige exclusividad
en esta noche profunda;
Habrá más noches con otra oportunidad;
pero hoy es excelsa y fecunda.
Por eso, has sacado la cabeza,
que habías hundido en la tierra,
para observar a la blanca perla.
Una perla que, tras verla,
glorificarás de amor,
recorriendo las estrellas
y todos mundos de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario