martes, 30 de junio de 2026

La lánguida rosa

 

La lánguida rosa


Aaaaah, aaaah, aaaaah, aaaaah,

Si a través de los cristales
ves que el cielo está lloviendo
son lágrimas por los puñales
que en mi alma llevo dentro.
Puñales, puñales, puñales...
en mi alma  yo los llevo, 
 negandose a abandonar 
y así poder seguir sufriendo.
Si me preguntas por qué
de mi dicha contrariada,
la respuesta está en saber
por qué me dejo mi amada.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Ella derramó en mi pecho
sus blancas plumas de cisne;
pero después llevó el viento
y las arrastró hasta herirme.
Llevo una herida sangrante
que ni  aún el fulgor del alba,
la cierra con sus destellos
porque no puedo olvidarla.
El amor es puerta abierta 
y alguien se olvidó cerrarla,
 por eso, el amor me  perdura
 y es tan  frío como escarcha.
Si ahora  me estas escuchando
por favos ven a cerrarla, 
que el mal trago  ya lo pasé
cusndo me diste la espalda.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
 Y todo ello sin conocer
 de cuales fueron las causas.
Yo todo lo hice muy bien, 
 atenciones no faltaban,
 ni a caprichos de mujer, 
  amiga de las alhajas.
No sé que tenía el hombre aquel
 para que a él te arrojaras, 
si era más viejo que yo 
y era más bajo una cuarta.
Aaaaah,aaaah,aaaah,aaaaah... 
Algo oí a unos  vecinos 
de una fortuna heredada,
 de unos parientes de América, 
que a él  la entregaron intacta. 
Por lo visto fue un joyel 
que conservaban los mayas, 
de unas reliquias antiguas 
compuestas de oro y esmeraldas.
Pues con su pan se  lo coma 
 las joyas se me atragantan, 
pues siempre odie la opulencia,
 y opulencia a él le sobraba.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Mucha riqueza el tenía, 
de ninguna  desprendió, 
 a tí dejo en pobreza
 y a mi huerfano de amor.
Las cosas siguen igual
 porque eres muy orgullosa, 
y no quieres conmigo regresar  
para no ver tu  languida rosa. 
  Donde ya nadie a ti acude
 y huyen todas mariposas.
Aaaaah,aaaaa,aaaah,aaaah...



No hay comentarios:

Publicar un comentario