martes, 23 de junio de 2026

La jurisprudencia

 





La jurisprudencia



Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaaah...

En la plaza hay palomas

comiendo  migas de pan ,

que un anciano proporciona

cada vez que hasta ella va. 

Mas un graciosillo niño

que se fue de su papá,

se acercó hasta ellas corriendo

y con palmadas logro asustar.

Aaaaah, aaaah, aaaaah, aaaaah...

Todas  palomas volaron

hasta oscurecer el cielo,

 solo por unas palmadas

que un niño dio desde el suelo.

¡Qué gracioso es este niño

al irse de su papá!

Mira, mira, mira, mira, mira...

mira como vuelan papá.

Sin por ello reparar

de las migas que el anciano

les acababa de echar.

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

El niño cogió una miga

y se la llevó a la boca,

pero era miga muy seca

y el niño casi se ahoga.

¿Pero quién tuvo la culpa,

el anciano, el niño, o su papá?

¿O por el contrario fueron las palomas

que cada día hasta la plaza van? 

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Hay cosas muy parecidas

como un hecho puntual,

que incluso a la policía

de su juicio se les va.

O todos tienen la culpa,

o nadie en particular,

pues hay cosas que ni con lupa

serás capaz de observar.

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Cuántas leyes se han escrito

 que no sirven para nada,

salvo para  llenarse  de polvo

en los libros que se guardan.

Ahora será una paloma,

luego la raspa de un pez,

Y así rodando la bola

el que lo paga es usted.

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Esto se lo dice un hombre

que a buena cuenta da fe,

por hechos muy semejantes

que le pasaron a él.

Si preguntas por  su nombre

es muy fácil de  aprender,

porque Dios quiso llamara 

lo mismo que llama Él. 

Manuel, Manuel, Manuel, Manuel...

No hay comentarios:

Publicar un comentario