jueves, 11 de junio de 2026

El vendedor de ilusiones

 El vendedor de ilusiones   



El  vendedor…! ¡El vendedor…!

-¿Qué vende usted buen señor?


-Lo que no cabe en la mano


Y sí en la imaginación.


¿Cuál es su punto de mira?


-Un horizonte de amor,


Perdí el rumbo de mi vida


Y sólo tengo una ilusión.


La gente adora a lo bello


Y yo sufrí su mutación,


En mi rostro está el reflejo


De la fealdad y horror.


-Quien te vea de esa manera


Cual grave será su error,


Pues la verdadera belleza


Se lleva en el interior.


¡Cuántas magnas riquezas


Guardaron en un arcón,


Y el tiempo que es la trastienda


Su madera apolilló?


-¿Y dónde estará ese hombre


Que indague en mi corazón,


Y evite así esta hecatombe


Que se abate en mi interior?


-En la Tierra no lo busques


Y en el cielo sólo a Dios.


Él ama a todos los hombres


Sin ninguna distinción,


Igual a ricos  que a pobres,


Al que es guapo y al que no.


-Luego entonces, ¿Qué me queda?


 Tu orgullo y mi bendición,


No dejes te hagan estera


Porque vales un doblón.


A quien falte la ilusión


O algo que se le asemeje


Que se acerque a quien la teje


Que él le dará solución. 


No quepa equivocación


Que a quien le corta un esqueje


De duda, se le despeje


Y sirva su aclaración. 


Que Dios guarde al vendedor


Y prevalezca su enfoque


En el vasto derredor. 


Jamás habrá un perdedor


Mientras no haya alguien que troque


La dicha de un vencedor.


A quien falte la ilusión


O algo que se le asemeje

Que se acerque a quien la teje

Que él le dará solución.
 

No quepa equivocación

Que a quien le corta un esqueje

De duda, se le despeje

Y sirva su aclaración.
 

Que Dios guarde al vendedor

Y prevalezca su enfoque

En el vasto derredor.
 

Jamás habrá un perdedor

Mientras no haya alguien que troque

La dicha de un vencedor.



 

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