¿Quién me llama, es vos?
Tal día como hoy
la conocí.
Estaba sentada sobre un taburete,
en un taburete y enfrente de mí.
y la raja de su vestido plateado,
mostraba una pierna...
Tan sorprendente, que parecía
iba allegar al confín.
¡Ooooh...! ¡Qué pierna más elegante!
fue la pierna que yo vi,
me pareció fascinante
y blanca como el marfil.
Sí, sí, sí, sí sí, sí, sí siiiiiii..
Fue del todo fascinante
aquella pierna que vi.
Ella era...diferente.
Un regalo para el corazón,
una flor para la vista,
y para la mente, fantasía e ilusión,
y para mis labios...
toda una delicia de poder besarla yo.
Estuvo así unos segundos,
mas como si tuviera prisa,
enseguida se marchó,
dejándome con el vivo recuerdo
que causó en mi corazón.
Quizá recibió el mensaje
de quien le ofreció una cita,
y a esa cita no acudió,
y por eso al verse sola
de aquel lugar se marchó.
Oooooh,oooooh...oooooh,oooooh...
Ayyyyyyy...Qué triste y apesadumbrado
se mi corazón se quedó .
¡Qué suerte tienen algunos!
y que poca tengo yo.
Pues sufro cruel castigo
por los caprichos de Dios.
Ahora a Él me encomiendo ,
pues un número en un papel
en la mesa se dejó,
y le hice una llamada perdida
Pues Él, reparte la dicha,
fruto de mi frustración,
para decirle que era yo el que la miraba,
y el que puso su atención,
y que si a bien lo tenía,
contestara por favor.
Pues el corazón me pedía
ver de nuevo a aquella flor.
Oooooh,oooooh,oooooh, oooooh...
Por ver semejante flor
acudiría a la cita.
A nada diría que no
si ella a mí me solicita,
pues pagaría con amor,
lo mejor del corazón
y lo único que se precisa,
para estar a bien con Dios.
Ring, ring, ring, ring, ring..
¿Quién... Quién... Quién me llama?
¿No será por casualidad vos?
¡Ayyyyyy...! ¡Ayyyyyyy...!
Qué ilusión, qué ilusión, qué ilusión...
Ojala Dios regalara
un poquito de su amor.
Ooooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Mmmmmmh... Mmmmmmmh...