Los hombres no saben llorar
Aaaaa ,aaaaah, aaaaah, aaaaah...
llorar, llorar, llorar, llorar...
Cuando ves llorar a un niño
las lágrimas salen por fuera,
Más el niño se hace hombre
y su llanto nadie aprecia.
Llora para sus adentros, adentros,
adentros, adentros, adentros,
Para que no lo oiga nadie,
ahogándose en sus suspiros
que son peor que puñales.
¿Por qué, no derrama lágrimas?
por qué. por qué, por qué, por qué...
¿Por qué, el niño ha envejecido?
¿Por qué rodó por el tiempo
Como guijarros de un río?
Quizá el río sea la vida
Y los guijarros sean libros,
Donde está escrita la historia
Y el niño los ha leído.
Eso ha sido, eso ha sido, eso ha sido,
que se empapó de la historia
de todo lo acontecido
Ve la historia bañada en sangre
Por tantos muertos y heridos,
Rémoras de sufrimiento y hambre
Aún vagan por el olvido.
Y él olvidarlo no puede
Porque piensa en otros niños,
en otros, en otros, en otros ,
en otros sufridos niños.
Y ve a peligrosas fieras
Acechando en los caminos.
La fiera es el hombre mismo
El cual de odio se alimenta,
Y siempre pagan los niños
Sus crueles consecuencias.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...



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