Qué triste es el otoño sin tu amor
Aaaaah, aaaah,aaaaah, aaaaah...
¡Qué triste es el otoño
triste, triste, triste, triste,
ya sin savia y sin retoños,
sin frutos en sus ramas
excepto las castañas
y los rojos madroños.
Reconozco que es triste
pero también es bello,
por su variado color,
pues tiene los destellos
dorados de los rayos del sol
Es en otoño, cuando las hojas
de los árboles se se empiezan a caer!
Pero más triste es que me digas
que te vas para estudiar,.
Me voy , me voy, me voy, me voy...
Pues mi vida se sumerge
en el fondo de aquel tren,
¡Qué difícil es la vida en completa soledad!
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Con la soledad y el viento fresco
de aquel atardecer,
cuando dijiste que te ibas
a estudiar a la ciudad,
comprendí en esos momentos
que las ciencias del saber
son un bosque de hojas secas de papel.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Eterna melancolía
y un eterno padecer,
es estar sin tu presencia
sin saber si has de volver,
y si todavía me quieres
con la fuerza del día aquel
que sentados en el parque te besé.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
¡Qué triste es el Otoño
cuando las hojas se empiezan a caer!
Se entristecen los árboles
y al verlos yo también,
pierden su frondosidad
y muestran su desnudez,
igual que yo aquella tarde
al marchaste en aquel tren.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Y los domingos solitario
paseando junto al mar,
me reflejo en el espejo
que es un cielo de cristal,
y me quedo afligido
al pararme a comprobar
que la vida, paso a paso... se me va...
que la vida paso a paso... se me va...
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...


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