lunes, 5 de octubre de 2026

No quiero ese infierno

 



No quiero ese infierno



Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Sé que  posees ese infierno

 capaz de llevarme a la gloria,

Pero esa gloria cae lejos 

y hasta llegar te destroza.
Te destroza, te destroza, te destroza, 
 todos sentimientos  bellos 
que cabalgan en la historia

Llegó la hora de decir ¡Basta!

basta, basta, basta, basta...

Basta de mujeres presuntuosas

 y de nadar en piscinas sin fondo 

 ¡Basta! ¡basta!,¡basta!

De lo contrario, me ahogaré 

si en la piscina  no hago pie.

Ya sólo me quedan fuerzas

Para flotar como el corcho

 de una caña de  pesca. 

Pero floto, floto, floto, floto, 

y como un caballo de trapo, 

entre las piernas yo troto.

Troto, troto, troto, troto, troto...

Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

Ha ce tiempo se comieron el cebo

 de mi caña de pescar, 

por eso  yo pongo en duda

 que algún pez pueda  picar.

Teniendo ya la batalla perdida

 de capturar algún pez,

 ahora solo se me ocurre 

poner el cebo otra vez.

 Otra vez, otra vez, otra vez, otra, vez...

pues a base de insistencia

 se convence a una mujer.

Aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh...

Heip, heip, heip, heip, heip, heip...

¿Por qué a quién se le puede ocurrir

Morder un áncora de reluciente acero?

Si, los peces tienen poca memoria;

pero yo, sí la tengo, la tengo, 

la tengo, la tengo y me acuerdo.

Por eso digo ¡Basta!

Basta, de  montañas inalcanzables,

Basta, de ver  nubes rosas en el cielo,

Me cansé de adorar lo adorable

 y el circulo vicioso, lo comí entero.

Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

Basta  de consumirme a mí mismo.

Basta, de  chacales y buitres negros,

Cuyas miradas te consumen

 y devoran con su fuego

Siempre, siempre, siempre, siempre...

 se pierde en este maldito juego;

 Y ya creo ser  merecedor

 de la alegría de un premio.

Si el horizonte se cierra

  con  sus cúmulos grises

Y la negra incertidumbre

 en mí se estanca,

Escupiré los sapos y culebras 

que  tragué, y trague siempre a desgana.

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Pues con el estómago vacío, 

quizá sea más feliz

Que hacer una pesada digestión

 terriblemente pesada.

No puedo estar en Nueva York,

Y pretender ir a cenar a París,

Esa clase de vuelos y cenas

 son muy caras para mí.

Mi dinero se agotó, se agotó se agotó...

 por satisfacer caprichos 

 mal llamados del amor.

Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

Por todo ello digo ¡Basta!

Lo único que ahora aspiro

 es al estar bien  tranquilo;

 sin musas levantando faldas

Para conseguir imposibles;

todo a base de  gastar  pasta.

No quiero ese infierno 

aunque pueda llevarme a la gloria,

 ya lo probé, y es una experiencia

que no se borrará de  la memoria

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...






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