La primavera gloriosa
Aaaaah, aaaaah, aaaaah,aaaah...
Cuando la primavera gloriosa
saquea horas a la noche oscura,
deja de ser entonces tenebrosa
y aparece la nieve con su blancura.
Luciendo como una joven hermosa
llena de dicha y de dulzura,
revoloteando como una mariposa,
por el llano, por el bosque y su espesura.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Qué armonía entonces nos parece
cualquier cosita con alas moteadas,
como la benefactora y elegante mariquita,
que con su labor callada hace milagros,
para que puedan germinar los nuevos tallos.
Las libélulas azules posan en los juncos
que parecen los cabellos dorados del lago,
donde siempre unidos hay dos cisnes,
anunciando al mundo su amor sagrado.
Lalalaila, lalalaila, lalalaila, lalailá.
Y todo empezó en la primavera gloriosa,
saqueando unas horas a la noche oscura,
y lo mismo pasa con las flores preciosas,
que el Dios de la armonía regaló con premura.
Qué lindezas por las calles se pasean,
y que bisas perfumadas ella rezuman,
Sus caras son cual máscaras venecianas,
activando a los poetas con sus plumas.
Lalalaila,lalalaila, lalalailailailailá.
Se hacen versos bonitos y exitosos
con una pluma que es ligera como brisa,
pues para dibujar la belleza de sus rostros
el poeta, no se da ninguna prisa.
La belleza la pinta de colores,
es su arte, es su oficio, es su vena,
hacer lazos azules y de seda,
lo que antes solo eran gruesas cadenas.
La lalaila, lalalaila, lalalaila lailailá.
Hoy la pluma exitosa del poeta,
viaja a nubes que son rosas y viajeras,
para contarle al mundo con alma gloriosa
que en su pluma, siempre, siempre, siempre,
siempre existen las floridas primaveras.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

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