El día que sólo sea un recuerdo
Aaaaah, aaaaah. aaaaah.aaaaah...
En la calle hay edificios
cual colmenas con ventanas,
gentes de muchos oficios,
gentes que no entienden nada.
Mas todos viven alegres
con sus rutinas diarias,
viviendo con su presente,
e ignorando su mañana.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
El hombre es un edificio
con sus columnas de plata
pese a que tiene perjuicios
si intentan a ellas rasgarlas.
La mujer en cambio piensa
que con ser bella le basta,
para contentar al hombre
que vivió rica su infancia.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah,aaaaah...
Ninguno se ha preguntado
si estas reglas no son farsas
que solo un desequilibrado
es capaz de soportarlas.
Hoy se hacinan nuestras quejas
en inocente cayado,
que un pobre viejo sujeta
con su temblorosa mano.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh..
Tiembño, tieblo, tiemblo, tiemblo.
Tiemblo al verme en el espejo,
preguntándome hasta cuando,
la lágrima temblorosa
permanecerá en el párpado.
El día que se caiga al suelo
tras los esfuerzos de años,
será porque alguien del cielo
dirá que hasta aquí he llegado.
Oooooh, oooooh, oooooh ,ooooh...
Entonces los edificios
se quedarán solitarios,
porque ya no vive Diego,
ni Vicente, ni Fernando,
porque todos ellos están
en necrópolis de Heraldos.
Construimos un gallinero
y encerramos nuestros gallos,
con sus clarines guerreros
diciendo aquí ordeno y mando.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Ahora ya no manda nadie,
todo el mundo está callado,
pues nos volvemos cobardes
siendo el valor, epitafios.
En mí, triunfan lindos versos,
en mí, reinan los gusanos.
Ya solo seré un recuerdo
por el viento propagado.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh..
No hay comentarios:
Publicar un comentario