Deudas sin pagar
A lo largo de mi vida tuve
momentos brillantes,
También sonados fracasos;
Estas cosas ocurren a los caminantes
Y a los navegantes de sueños;
Pues rara vez le sucede
al que no da ningún paso
Aunque el hecho de estar quieto
Llevando a la espalda el hato
perenne del silencio
Convierte la brújula en una vida vulgar,
Donde únicamente se respira por inercia,
y se vive como un auténtico vegetal.
Un vegetal cuya clorofila
no importa a nadie ni importará.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Pero los emprendedores,
los que intentan hacer la vida digna
son observados con ojos de tigre,
Po unos presuntuosos con afán de gloria.
Pero entonces, ¿para qué se vive si no?
Si no para trabajar sin parar
hasta que los huesos quiebren
Así lo hicieron otros antes
y lo harán los que nos preceden.
Aeoeh ,aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh...
Heip, heip, heip, heip, heip, heip,...
La cadena debe continuar,
generación tras generación.
¿Y por qué?- Porque siempre nuestro proyecto
se queda sin acabar,
Y tienen que ser otros
los que deben continuar.
Pero cabe preguntarse: ¿Hasta cuándo?
Imagino que hasta que el sol deje de brillar;
Pues el día que el sol mutile sus rayos
Y su redonda aureola se desvanezca,
La Tierra acabará sin vida,
perdiéndose todos aires de grandeza.
los ensueños, se secarán como agua de charco
Quedando su lecho agrietado
con heridas de muerte.
Oeoeh, oeoeh, oeoeh, oeoeh, oeoeh...
heip, heip, heip, heip, heip, heip...
En el charco de mi amor aún queda agua
Y el liquen verdea las piedras.
Es agradable sentir este charco en el alma
Pues irriga y da frescor a las ilusiones,
Pues una vida sin ilusión ni amor
Se convierte en una marioneta de cartón.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...

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