La mujer
que seduce en silencio
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaa...
Monica, Monica, Mónica, Mónica, Mónica...
es la mujer que seduce en silencio,
Y con su elegante caminar,
Deslumbra a la flor que se abre
aumentando su alegría y precio.
Sueño con sus pechos desnudos.
La miro y quiero más tiempo.
Más tiempo, más tiempo, más tiempo...
para empaparme de su cielo.
Pues mis retinas quedan insatisfechas,
Enamoradas de su sombra y de su cuerpo.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
Sombra perenne de amor
que permanece en su lecho,
con las esencias y el candor
sublimes del propio cielo.
Se me hacen cortas las noches
con los vapores del sueño,
pues Mónica colca el boche,
con todo su divino incienso.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Soy la abeja que teme,
que teme, que teme, que teme...
que teme romper su flor
con la liviandad de mi cuerpo.
Hechizado por la sabiduría
de unos ojos felinos
que silenciosos, dominan
la suave loma del afecto.
Sus pechos apretados
son el nácar solaz
que te deja llevar
por su corriente de hermosura;
Mas las serpientes de mis brazos
aflojan , aflojan aflojan aflojan, aflojan...
el lazo al encontrar la joya de su cielo.
Gracias Mónica por darme
todo lo que realmente quiero.
Tu cielo, tu cielo, tu cielo,
el único y verdadero.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh,
No hay comentarios:
Publicar un comentario