Soy un poeta anónimo
Oscuro, oscuro, oscuro, oscuro...
oscuro veo el horizonte
De mi porvenir trasiego,
Pues la cabra tira al monte
Ya que allí tiene su ancestro.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
En él cubierto de cúmulos
De zozobra y de miedos
Me depara siempre oculto
Un crespón de negro lienzo.
Éste ondea ya en su cumbre
Fustigado por el viento,
Un viento que todo pudre
Con el transcurso del tiempo.
Allí en el baldío quedarán
Mis debilitados huesos,
Con treinta libros sin publicar
Y que escribí con esmero.
¡Oooooh, la muerte siempre fatídica!
tiene en mí obsesión ¡Obsesión cruel!
Cruel, cruel, cruel, cruel, cruel...
Pues obra cruel y satírica
Es la del Alto Poder.
Aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh...
heip, heip, heip, heip, heip, heip...
Mi ilusión queda truncada
Quizás por desfallecer,
viviendo en la encrucijada
De no saber bien que hacer.
Mis bellos libros escritos
¿Quién los habrá leer?
Quién, quién, quién, quién, quién,
¡Si soy un poeta anónimo
aunque llamado... Manuel.
Manuel, Manuel, Manuel, Manuel...
para servir a la virgen
y también servirla a usted.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah,

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