lunes, 20 de mayo de 2019

La hora de la cenicienta "Canción"


La hora de la cenicienta

 Canción”

 




El reloj, parece dormido,
por  los susurros de  blancas caracolas,
en  un mar lúgubre, oscuro y frío
pues el sol, a su hora se ha escondido
 quedando  unos ligeros destellos
que ofrecen unos farolillos. 
A punto está de llegar la hora crítica,
la de las sombras siniestras,
y que toda gente rehúye,
por ser la hora de la cenicienta.
A esas horas de la noche 
nuestros miedos se acrecientan,
pues a punto están los vampiros
de salir con sus vampiresas.
Las de las carnes tan blancas
que parecen a la piel del armiño
cuando las montañas están nevadas.
Es  la hora que trae el mal fario,
donde la carroza se convierte en calabaza
y donde los elegantes choferes
se transforman en asquerosas ratas.
Y para  mí... es todo una lata,
porque se acerca la hora
De volver a mi casa.
Son manías que yo tengo
por influencias de infancia,
de tantas historias escuchadas,
por los cuentos de mi madre,
cuando me echaba a la cama.
Se oyen siniestros bufidos
por el celo de una  gata.
¡Buuuuuufffff...! ¡Buuuuuffff...!
tres gatos  pretenden su amor
y muestran  sus uñas largas.
¡Buuuuuuffff...!
¡Miiiiiiaiaaaauuu...!

Tan…tan… tan…tan...
Llegó la hora crítica
Y como un ritual,
En llegando a las doce
Me debo marchar.
Tan…tan…tan…
Una fuerza telúrica
me impulsa a ello,
Por eso dejo todo
Que estoy haciendo.
Da igual lo que haga
Da igual donde esté,
Algo desde dentro llama
Y le debo obedecer.
Tan…tan…tan…
Tiemblo de miedo en  la noche
Quizá es que tema a perderme,
como quien pierde en el bosque
y a buscarte nunca vienen.
Lo cierto es que a las doce
Nadie puede retenerme;
tanto si es la mano  amiga
 como si  a nadie concierne.
Tan…tan…tan…
Ya he llegado a casa
Me voy a mi cama,
y quizá al día siguiente:
crea que no pasó nada.
Por la calle me  preguntan:
 a partir de las doce  donde te metes?
Y yo riendo les digo
que me voy con los duendes.
Incluso una chica guapa
viene y pregunta,
y yo rin rubor le digo: 
que la noche oscura  asusta.
Si alguien un día quiere verme
Mejor que sea de día,
No cuando todos ya duermen
dentro de la casa mía.
De fiesta salen los jóvenes
Cuando todo se oscurece,
Y regresan a su casa
cuando ya el sol amanece.
Yo a partir de las doce
Pierdo el encanto,
Como la cenicienta
Y convierto en sapo.
Por eso prefiero
No apurar la hora,
Dejando el misterio
Flotando en la aurora.
Así el que me ve
Nunca me ve ebrio,
Pues de gente que bebe
Se llenan los cementerios.
A partir de las doce
No es fiesta sana,
Cualquier pequeño roce
Se convierte en tangana.
Por eso prefiero
Ser diferente,
Aunque no halle consuelo
Del resto de la gente.
 

Dicen que lo que me pasa
Es por culpa de una estrella;
Que vaga por las galaxias
Y que un día bajó a la tierra.
La noche oscura alumbró
Y yo tuve la fortuna,
De recibir de ella un rayo
Blanco como el de la luna.
Tan…tan… tan…tan...
Son... las doce.
Mmmmmmmhh...Mmmmmmhh...

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