Unos ojos rasgados
Oooooooh.... Oooooh...Ooooooh...
Qué bonita está la tarde,
qué bonito estar a tu lado,
pues el cielo nos ha unido,
es un cielo inmaculado.
Estoy ahora muy feliz
porque tú me has escuchado,
cantándote esta canción
cuyo ritmo me ha embrujado.
El cielo es mi protector
y tú mi amor deseado,
pues me llena de ilusión
saber que me has escuchado.
Me has escuchado paciente
con infinita alegría,
una cosa sorprendente,
ya que siempre he sido fría..
Ahora en mi cuerpo yo siento,
lo que antes no sentía,
un amor impresionante,
el mismo que el alma mía..
Ahora tú estas en la sala,
donde habitualmente ensayo,
y has plasmado tu mirada
como el bien más deseado.
No sabes lo que me importas,
lo que me importas amigo,
pues me ha llegado tu impronta,
como un beso bendecido.
No hacen falta más faroles,
linternas ni farolillos,
porque tus ojos irradian
al lucero con más brillo.
Hoy me has hecho muy feliz
y por eso estoy contenta,
porque tú has venido aquí,
como un rayo de tormenta.
Y yo, y yo, y yo, y yo, y yo...
le estoy cantando aun amigo,
que hace tiempo se marchó,
pero que ahora está conmigo.
Ya no me hace falta un sol,
para que ilumine el día,
pues ahora te tengo yo
para dar luz a mi vida.
Qué fulgor, qué fulgor, qué fulgor...
es el que se desprende
de los ojos de mi amor.
Unos ojos deseados
unos ojos de pasión,
unos ojos muy rasgados
para mí los quiero yo.
Esos ojos ya los tengo,
prestando toda atención,
y en gratitud yo le ofrezco
esta amorosa canción.
Bien, bien, bien, bien, bien, bien, bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario