Lo siento,
me tuve que marchar
Mmmmmh...Mmmmmmh...Mmmmmmh...
Lo siento amigo mío.
fui a la fiesta por estar contigo ;
Pero tardaste en llegar,
y la hora se me echó encima,
y por tanto... apesadumbrada,
me tuve que marchar.
Me hubiese gustado estar contigo,
conversar y hasta bailar;
pero en mi casa son muy estrictos
y a partir de cierta hora
es sagrado regresar.
Oooooooh... Qué pena, qué pena, qué pena...
Qué pena más negra da,
que acudiese a aquella fiesta,
con la intención de estar contigo,
conversar y hasta bailar,
pero qué pena amigo mío,
la hora se me echó encima
y no te pude esperar.
Todo el tiempo intranquila estuve,
pues con nadie quise hablar,
no fuese te molestases
si por celos me veías con otro hablar,
Pues me han contado que esa cosas pasan.
Pasan y luego, se pasa muy mal;
Por eso yo no quise con nadie
ni siquiera ponerme a hablar.
Yo quería estar contigo
pues me aseguraron
que tú no debías faltar;
pero el tiempo fue testigo,
que a la fiesta no viniste
por un hecho casual.
Lo siento mucho amigo mío,
no poderte contentar,
pero el tiempo se me echó encima
y no te pude esperar.
En mi casa son estrictos
con la hora y la oscuridad,
Y hay de por medio unas normas
que yo debo respetar.
Ooooooooh...Qué pena.
Qué pena más negra da,
después del rato esperándote,
irme a toda la velocidad,
pues en mi casa me quieren
que siempre yo sea ejemplar,
y no debo infringir las reglas
que por norma se cumplen
de una manera ancestral.
Cuanto lo siento amigo mío.
no haber podido bailar,
Oooooh qué pena, qué pena, qué pena...
Qué pena más negra da,
después del rato esperando,
el tenerme que marchar.
No obstante amigo mío
tendremos otra oportunidad.
Por tanto, amigo mío,
otra, otra, otra, otra vez,
seguro que otra vez será.
Mmmmmh... Mmmmmmh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario