jueves, 1 de enero de 2026

El niño que se negó a crecer

 





El niño que se negó a crecer





Mmmmmmmmh... Mmmmmmh...

Ououoh, ououh,  ououoh.... 

Ououoh, ououoh, ououoh...

Plafff, plafff, plafff plafff...

Mmmmh, mmmmh, mmmmmh...

Estoy recordando el tiempo 

un tiempo que ya se fue,

un tiempo que son cual nubes,

rosadas de atardecer.

Qué magnífico fue ese tiempo,

ese tiempo de niñez,

donde brillaba  la inocencia,

cual sol del amanecer.

Esa bendita inocencia

ya hace años que se fue,

 vagando con sus suspiros

y sus sueños de papel.

Ayyyyyyy.... ya solo quedan suspiros,

y algún recuerdo tal vez,

de la inocencia de un niño

que nunca aprendió a crecer.

Aún solo piensa en viajar 

 con su barco de papel,

 hasta lugares lejanos,

para en ellos conocer

a oros niños que  también juegan

y piensan igual que él,

que la vida es solo un juego

y  juegan para  estar bien,

sin pensar que dichos juegos

nadie un día ha de perder.

Luego creces y qué...

Dime tú que tanto sabes,

de qué te sirve el vencer,

vencer al juego de un niño

que nunca quiso crecer.

¿Ya te sientes satisfecho?

Vale has vencido,

¿Y ahora qué? Dime, dime, dime... 

Dímelo hombre de bien.

Dime que se  hace con el niño

que nunca quiso crecer.

Muchos ya lo están haciendo,

y se hacen llamar hombres de bien,

pues ya te lo digo yo

 que lo he visto mil y una vez.

Darle  a toda la inocencia

mil y uno puntapiés.

Luego aparecen las guerras,

los agravios, los insultos, las cadenas,

la enfermedad el hambre y la sed.

¿Y todo eso, por qué?

Por reinos de ese niño 

que nunca quiso crecer.

Mmmmmmh...Mmmmmmh...

Mmmmmmh...Mmmmmmh...



No hay comentarios:

Publicar un comentario