El mal espejo
Yo soy feo, tú eres fea,
y por eso yo...
quiero ser guapo,
y no tener la cara de un sapo.
Pero qué pasa.
El tiempo pasa.
Pasa, pasa, pasa, pasa, pasa...
Y aquí no cambia nada.
Quizás sea el espejo
el que no tiene ninguna gracia,
y no se pinta de colores,
rosa, azul turquesa, verde esmeralda...
colores que alegran la vida
y fortalecen el alma.
Yo soy guapo,
tú eres guapa.
Entonces, qué diablos pasa,
pasa que este espejo
tiene la sangre amarga
y no le gusta que se reflejen en su vidrio
las caras amables , alegres o guapas.
valla espejo. maldita sea su raza.
pues una cara bonita
la convierte en sapo y fea rata.
Pero nosotros somos guapos,
lo que pasa es que no le hacemos gracia.
A mí me dice que soy feo,
y a ti que no tienes gracia.
y toda nuestra belleza
para él que se la guarda.
Déjame decirte amigo espejo
que lo que a ti te pasa
es que no tienes alegría
ya desde por la mañana,
porque nunc has visto el sol
y esta muy oscura tu estancia.
Pero píntate de colores:
azul turquesa rosa amarillo,
verde esmeralda.
Así veras la vida con otra gracia,
y darás a la belleza
toda, toda, toda, toda, toda...
toda sincera importancia.
Ja, ja, ja, ja,j a, ja, ja, ja, ja...
Hoy por fin te ha llegado
el primer rayo dorado de la mañana.
Mmmmmh. mmmmh...
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