domingo, 27 de febrero de 2022

¿Qué tal una pelea de besos? I

 

¿Qué tal una pelea de besos?

I



Me da miedo la guerra;

Por eso, me quejo de que haya guerras;

Los hombres acuden a ella como bufones temblorosos;

Tragándose su orgullo

Ante los surtidores de sangre,

Donde cada herida es como un retoño recién talado.

A veces, el espíritu  se acostumbra a la rutina del plomo

Y al fuego que colorea el cielo.

La tierra se llena de vanidad

Y los disparos, son flases provenientes de un nido de avispas,

Donde el sueño abre sus alas con dolor.

La proeza del soldado es girar su cabeza para no ver el horror,

De las atronadoras salvas de los cañones u obuses;

Más llega un momento en que no sabe

Si está vivo,  está muerto, o prisionero por su miedo.

Fue llamado a filas para defender  a su pueblo y a su raza;

Pero la victoria, no puede saborearse hasta que la paz llega.

Todos se tienen ganado el cielo,

Pues el infierno, ya lo han pisado,

 Y también experimentado las iras de Lucifer.

Dios, poco importa, 

Ante la guerra y el hambre es ciego,

Y también es sordo, o desoye los cañonazos aposta.

Mientras tanto, en  la misa de los valientes,

Se juzgan los evangelios del orbe con sus espinosas alambradas.

¡Resistid! Se oyen gritan como una oración;

Entristeciendo a los estelares  relámpagos del combate.

Mientras sus uniformes de algodón

Se empapan de sulfurosas lágrimas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario