viernes, 11 de febrero de 2022

La España vaciada

 

La España vaciada

 


Al igual que la piedra es tragada por el río,

La ilusión  de los pueblos vaciados

Se  empapan  con la cal viva

 De sus banderas autonómicas.

 Los pájaros que gorjearon en los trigales

Fueron rociados con queroseno,

Chamuscando las pretensiones

De prosperar volando en libertad.

  Las comunidades, sumisas al águila imperial,

Sufrieron los intempestivos relámpagos,

 Desplumándolos  pluma a pluma,

Cuando se encontraban en pleno vuelo

Por las marmóreas nubes.



Fueron engullidos, al igual que sus pueblos

Por el pantano inhóspito;

Mientras que los cuatreros del alba

Se desternillaban de risa;

Tras sujetar los pétalos de hierro

Para redirigirlos con su aguja  imantada.  

Yo, era un Sansón de sorprendente fuerza,

Que no dependía de nadie para sobrevivir,

Hasta que Dalila, por mandato de la Patria,

Cortó mis cabellos como quienes cortan las crines

 De un brioso caballo

Acostumbrado a pastar en libertad,

 

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