La
soledad
Cuesta esquivar el viento de la soledad
Cuando te enrocas en sentimientos de tristeza;
Aunque dices amén, al ver el oscuro túnel
Donde la cruz tallada de anatemas
Sonríe con su aspecto etéreo.
Mi calvario es una virgen llamada Soledad,
Vagando por un camino de lágrimas.
Es por eso que, la soledad física, ¡la odio!
Porque es una barrera que impide
ver mi combustión
Lenta... ¡Pero imparable!
Invisible fantasma que arde en el cinturón de Venus,
Asfixiando a los monstruos otoñales,
Los cuales, arriban en los puertos
Con sus bajeles sin telas,
Impedidos de poder llevarte a ningún lugar;
Si acaso, a un camino que lleva a la noche,
Donde las pesadillas te destrozan el corazón
Después de anclar los frágiles sueños.
Los silencios se igualan con mis incapacidades,
Pues el día termina con la última nube del
crepúsculo,
Momento en que aprovechan las mariposas nocturnas
Para extender sus livianas alas,
Quizá, atraídas por las luminiscencias del miedo
Enmarcadas en el rostro de los hombres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario