El
laurel de los canallas
La muerte busca el suelo
Y la vida, a la primavera,
Y yo, prefiero a la flor del páramo
Que a la blanca calavera.
El trueno me despierta
No sé si estoy aquí o en el más allá;
Pero una lágrima furtiva
Me hace sentir culpable
De ser el vicio de la sedosa ola
Gimiendo ante la angustiada playa,
Donde las gaviotas sin alas
Se embriagaron con el laurel de los canallas;
Los mismos que se bebieron toda el agua del diluvio,
Quemaron las Biblias,
Y amontonaron sus cenizas
En el corazón del paisaje Vangoriano,
Donde el oro de los girasoles
Son la réplica del becerro de oro,
Y de la siniestra mano
Que mató al presidente Lincoln.
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