Aunque
digas adiós
Sé que toda mi vida seguiré siendo tu amigo,
Sé que no podré olvidarte aunque digas adiós,
Porque con fuerza indómita tu amor siempre persigo,
Tras la flecha que Cupido, en mi pecho incrustó.
No sé si Dios te quiere; pero yo, sí te quería,
No creo que en la vida ame a otra como a ti,
Pues aunque tú estés lejos te veo todavía
Porque tu imagen viva sigue dentro de mí.
El amor es como un grifo que quedó mal cerrado
Y gotita tras gotita fue llenando el corazón,
Pues con tus dulces besos mi pecho fue endulzado
Sintiendo la alegría de esa revolución.
Las gotas de la lluvia resbalan por mi cara
Tan frescas que parecen ser cáliz de pasión,
Pues aunque te dijera que estás equivocada,
Lo bueno es que te quiero hasta la perdición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario