martes, 7 de junio de 2022

Gustos de mariposas II

 

Gustos de mariposas

II

 


Unas manos poderosas estrujan mi corazón

 Si los salvajes ojos se inyectan de desprecio.

El mundo se muestra enrevesado conmigo

Pues pertenezco al exclusivo club

De los poetas melancólicos,

Que llegaron a un trato con el cuerpo

Para no envejecer,

O hacerlo tan despacio que nadie se dé cuenta.

El sol aclara las mañanas;

Pero los mejores momentos son aquellos

En los que no se hacen planes,

Pues la lluvia de la noche

Hace imposible ver los destellos de las  estrellas,

Sepultando así el guion del inconformista,

Al  creer que aún  le queda todo por hacer,

Y esa eclosión de piedras preciosas

Aparecen en los sueños desvirtuando la realidad.

La realidad es que los años pasan

Por más amnesia que se padezca.

El listón está ya tan alto

Que dudo que el guisante sembrado

Y que milagrosamente tanto creció,

Sea lo suficiente para alcanzar la gloria.

El cielo está escrito en  tiempo pasado,

Y la genética de los años

Ya es incapaz de dar nuevos frutos.

¡En fin, es la edad!

Orgullosa corriente de años navegando a la deriva,

Azotado por los vendavales de la discordia

Y las rizosas olas de la incomprensión.

lunes, 6 de junio de 2022

Renegando de nuestro fatal destino I

 

Renegando de nuestro fatal destino

 


I

Aprendimos a caminar tropezando infinidad de veces,

Y al final, caminando a pasos cortos,

Tropezaremos en la negra piedra

Que dictará nuestro último y fatal tropiezo.

No se puede sacar un billete para viajar

A esa ciudad llamada felicidad;

Ese billete siempre se lleva en el corazón

Al igual que se lleva la estrella del destino;

Somos aves de paso entristecidas

Por los resplandores del sol del pasado,

Más pasamos mostrando en nuestra frente

El sello alegre de la juventud;

Que es talón de Aquiles,

 Cansado de pasear por los laberintos del sueño,

Donde las flores florecen sobre  tórridas arenas.

 

 

Renegando de nuestro fatal destino II

 

Renegando de nuestro fatal destino


 

II

Empapado con la lluvia teñida de oro,

Los días de felicidad quedaron en el estanque azul

Donde se sumergen los sentimientos del ruiseñor

Que  bullicioso, cantaba  a su libertad.

Desde el último aniversario de la boda de Adán,

Somos los necios espectadores de una película

Donde se paga el alto precio del ridículo.

Nos movemos al calor de nuestro futuro penoso;

Al quedar atrapada nuestra rosa en los delirios del cielo

Mientras las palomas mensajeras de la pasión

Extienden sus esplendorosas alas 

Para alcanzar la llama del  cárdeno relámpago

Desatado en su tormenta interior.

Renegando de nuestro fatal destino III

 

Renegando de nuestro fatal destino

 


III

Las arenas de los recuerdos sombríos sepultan

A la ciudad de los zombis,

Hombres bautizados con arena y sal;

Todos vivieron su experiencia divina:

Tuvieron el atrevimiento de oler las atractivas rosas

Para después, clavarse las espinas en las yemas de sus dedos.

Tras esa desagradable experiencia, 

Su voz quedó muda al llegar el ocaso

Como si fuesen elefantes sin su preciado marfil.

Ahora los fantasmas acechan mostrando curvos puñales

Siendo testigo el parque donde se olían las flores,

Y los besos fructificaban en el paredón

Donde acaban sangrando todos los sueños.

La noria sigue girando;

Pero desde lo más alto es imposible atrapar a los tréboles,

Y el guerrero derrotado llena  su pecho

Con los cristales azules del recuerdo.

Renegando de nuestro fatal destino IV

 

Renegando de nuestro fatal destino



IV

Los recuerdos se convierten en lazos

Tras atrapar trocitos  históricos del alma enamorada.

Los pies descalzos huyen de la vega del amor,

Donde se perdió toda inocencia,

Como un capullo herido por su orgullo;

Pues al final, todos recorremos un camino

Que nos lleva al cruel desengaño;

Viendo ese abismo de una sola puerta

Donde penetra el calvario de la carne;

Y donde la fe queda proscrita 

Con la  vil puñalada del destino.

Nuestro pecado capital es ignorar al mundo,

Un mundo  que gravita  con su afilada guadaña,

Un mundo donde las mentiras es un vicio

Con el que se juega  gran parte de nuestro finito tiempo;

Y donde las ideologías quedan vacías

Al ser sepultadas con el último aliento de la traición.


 

viernes, 3 de junio de 2022

Arpías que en el sueño acechan

 

Arpías que en el sueño acechan

 


Al revivir las  pesadillas apocalípticas

La vida se impregna de lacerantes anatemas,

tal si fuesen  rinocerontes enloquecidos

Catapultando los rumores  de  la luna nueva;

Para convertirse en máquinas trituradoras 

de huesos y blancas calaveras.

Siento espectaculares escalofríos 

ante las arpías que en el sueño acechan,

Lapidando la imaginación fructuosa

Como un dolor de agujereadas muelas;

Las arpías vuelan por doquier

Descargando  relámpagos 

con su sádico plumaje;

Mientras las nubes rosas, 

movidas por el viento del atardecer

Aligeran el tiempo con su risa invasora.

El incienso del sueño por las noches vuela

Como nubes de murciélagos sin rumbo;

Y ante sus malignos y taladrantes ojos

hayo mi mundo  embriagado de quimeras.



Las penumbras yertas de la muerte

 aparecen en mis versos azules,

pues sus ojos, son cual gigantes telescopios

que estallan en mi universo de abedules.

 Las penumbras, libremente se pasean

para sentirlas aferradas a mis  sienes,

Pues cual polvo de  blancas azucenas

se levantan en mi intrincado  camino

 bajo el peso de mis pegajosas  suelas. 

La sierpe con afán de conquista

Estrangula la cruz con su nudo yerto,

A la par que  unos labios fríos descubren

los erosionados dientes  antes marfileños.

De tanto roer privaciones y frustraciones

 los dientes pierden fulgor, y se hacen viejos,

La risa sin pesares vuela como ave salvaje,

Y con el sonoro incienso de su poder

Se aleja de su palacio antes deslumbrante.

La fuente de oro viaja tras la nube de olvido

para ya nunca más volver;

a ver las nubes rosáceas

del otoñal atardecer.

Las mariposas monarcas 

emprenden su anual vuelo,

Para llegar a su tierra prometida.

Ignorando si encontrarán su cielo,

O por el contrario, se darán de narices

Con las incombustibles llamas del  averno.

De todo eso se duda,  

pues no se sabe muy bien,

si algún día, al igual que las mariposas,

los hombres lo podremos ver también.

miércoles, 1 de junio de 2022

Piedra y fuego

 

Piedra y fuego


 

Yo soy el fuego que se expande

Haciendo restallar tu piedra silenciosa;

Mi cuerpo es el rugido de la madera;

Pero tu corazón de piedra me contiene.

Ardo por dentro por la palabra olvidada

Siendo mi fuego retenido por tu piedra;

Por eso, te aconsejo que no te apartes,

Pues algunos fuegos humanos,

 Tienen la mala costumbre de extenderse

Para después quemar las flores,

Quizá, alterando la noble naturaleza.

Mas ruego mantengas mi fuego

Con tus recitales de conquista.

Es suficiente con el calor generado en mi alma,

No me esparzas, 

Pues una sola brizna puede causar la hecatombe.

El fuego embriaga las pasiones

Pudiendo malearse

 y convertir la vida en un cenicero,

No lleno de colillas, sino de sinsabores.

Tus labios son mi volcán

Y mis sueños es la fosforescencia

 de tu mundo cristalino

Ardiendo en la rosa de mis sentimientos.

La roca impenetrable es extasiada

Por el abismo de tu mágica luz,

De la cual, día tras otro ramoneo

 Del divino relámpago de tu amor.