Entre los sauces del río
Oigo el murmullo del agua
Del riachuelo sombrío;
Viene arrastrando palabras
De amores y de amoríos.
Amores que un día existieron
y ofrecieron su cariño,
pero a ellos les llegó el frio
con el manto de su armiño.
Donde había claridad,
vieron todo oscurecido,
porque el amor si es rutina
pierde su fogosidad
y también fulgor divino.
Oooooh, oooooh, oooooh,oooooh...
Quizá exista en la montaña
Un lugar oscuro y frío;
De bilis acumuladas
En solariegos estíos.
Allí hablan de aldeanas
Que aman a un macho cabrío,
A falta de hombres de talla
En añejos caseríos.
Quizá desfogan su alma
Igual que un toro bravío;
Para así encontrar la calma
Entre los sauces del río.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Y es que si el amor se aparta
se aparta la admiración,
y ese divino proceso
al que llamamos amor.
Ahora hay mujeres eternas
que se lo hacen con su perro,
ya no se hace con cabrones
pues son los tiempos modernos.
O bien con consoladores,
o juguetes sexuales,
esos son sus admiradores
todos ellos son geniales.
Ya no quieren aguantar
contrariadas continuamente,
por eso se lo hacen solas
porque son independientes.
Y es que este mundo ha cambiado
y más que piensa cambiar,
seremos hermafroditas
y todos irá fenomenal,
sin tener que discutir
por cuanto tiempo y con cual.
lalalaila, lalaila, la , lalaila, lailailá.
lalalaila, la, lalaila, lalalaila,lailaila...
Si todavía nos has cambiado
algún día cambiarás,
aceptando tus propias leyes
y olvidando a los demás.
Que tu vienes por aquí,
pues yo me voy para allá,
hasta un lugar solariego
donde nadie ha de mandar
Aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoaiaaah.
lalalaila, lalalaila, lalalaila, lailailá.

No hay comentarios:
Publicar un comentario