sábado, 12 de septiembre de 2026

Abuela, qué guapa eras de joven,

 






Abuela, qué guapa eras de joven


 

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

 El otro día vi una foto
de mi abuela cuando  joven,
Qué bello  era su rostro, 
igual que un ramo de flores.
 Recién cortado en el  prado
 con dulcísimos fulgores.
 Que alegría, qué alegría, que alegría...
 Que alegría,  su rostro desprendía;
 Qué brillo el de aquellos ojos,
 como las nieves alpinas,
 y aquellos labios tan rojos
 que amapolas  parecían.
Aaaaah, aaaaah,a aaaah, aaaaah...
Qué sonrisa, qué sonrisa,  qué sonrisa...
Qué sonrisa  tan divina, 
pues parecía una sinfonía
 del gran maestro Beethoven.
Pues así era la sonrisa
  de mi abuela cuando joven.
No tenía canas entonces,
disfrutaba de la vida,
sin los malditos dolores
que ahora tanto me atosigan.
Cuando alguien es joven
y no tiene enfermedad,
es como un ramo de flores
que se acaba de cortar.
Fresco, fragante, bonito,
deseado por los demás,
¡Y qué ancho es el camino
por donde debes pasar!
Siempre  miras hacia delante,
el pasado nunca cuenta,
ni un futuro por llegar.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Tan solo existe el presente,
la auténtica realidad.
Ahora mi realidad es esta
 y todos han de llegar, 
 a ver  sienes plateadas
 donde había dorado trigal.
Pero lo importante de esta vida
 es vivir para contar,
 que existe  la primavera
 y un bellísimo rosal,
 donde la flor más preciosa
 es la primera en cortar. 
Y esto es  nieto querido
 lo que a ti te ha de pasar, 
si tienes la inmensa suerte
 de vivir  ochenta o más.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...



No hay comentarios:

Publicar un comentario